Seguridad e higiene informatica

Seguridad e higiene informatica en línea

ley de salud y seguridad

El uso prolongado de ordenadores se ha relacionado con una serie de posibles problemas de salud, o «trastornos relacionados con la informática» (CRD). En esta sección se describen estos posibles riesgos para la salud y se ofrece una visión general de la normativa británica sobre equipos de pantalla de visualización de 1992, que incorpora a la legislación del Reino Unido la Directiva 90/270/CEE de la Unión Europea.

A lo largo de los últimos veinte años han surgido numerosas preguntas sobre los vínculos que pueden existir entre el uso de los ordenadores y la salud y seguridad de quienes los utilizan. Muchos reconocen que algunos efectos sobre la salud, como los dolores articulares y la fatiga ocular que se producen tras un largo periodo de tiempo acurrucado frente a una pantalla y un teclado, son una realidad. Sin embargo, sigue siendo problemático demostrar con cierto grado de certeza las repercusiones a largo plazo del uso del ordenador sobre la salud. Esto se debe, entre otras cosas, a que el uso generalizado del ordenador sigue siendo un fenómeno relativamente moderno, y a que los límites entre los ordenadores y otros dispositivos electrónicos siguen siendo difusos.

La legislación actual del Reino Unido, por ejemplo, deja claro que el uso de un ordenador no debe inducir un ataque a un epiléptico. Sin embargo, dado que también se acepta en el Reino Unido que ver imágenes de vídeo parpadeantes en un televisor puede inducir un ataque de este tipo, resulta inmediatamente obvio que tanto las orientaciones como la legislación actuales son inadecuadas. La actual normativa sobre equipos de visualización de 1992 se redactó en una época en la que no era posible ver una fotografía -y mucho menos una película o un programa de televisión- en un ordenador. Además, en aquella época aún no se habían detectado los riesgos para la salud asociados a los teléfonos móviles o a las redes informáticas inalámbricas. Por lo tanto, aunque a continuación se informa de la legislación y las orientaciones actuales sobre el uso de los equipos informáticos, también hay que recordar su contexto histórico.

precauciones de seguridad al utilizar un ordenador

Muchas personas pasan gran parte de su día frente a una pantalla de ordenador, ya sea un ordenador de sobremesa, un portátil, una tableta o incluso un smartphone. Hoy en día, de hecho, es raro encontrar un entorno de trabajo en el que no se utilicen pantallas de ordenador.

Piensa en un día normal: ¿cuántas horas pasas trabajando frente al ordenador? ¿Con qué frecuencia intercala el trabajo con el ordenador con otras tareas? ¿Se toma el tiempo necesario para almorzar fuera de su escritorio?

La mayoría de las veces, los equipos con pantalla, como el ordenador, son completamente inofensivos. Sin embargo, si pasas periodos prolongados frente a ellos (como varias horas al día), pueden suponer riesgos importantes para la salud. ¿Has notado alguna vez que te duele la cabeza, la espalda o las muñecas mientras trabajas en tu escritorio?

Echa un vistazo a los siguientes consejos para mejorar tu postura cuando trabajas con el ordenador. En cada sección se indica la mejor manera de sentarse y se dan algunos ejemplos de formas de estirarse, relajarse y mejorar el bienestar general.

Cuando estés sentado en tu silla de escritorio, tu columna vertebral debe estar en posición vertical. Evita encorvarte en la silla o inclinarte hacia delante sobre el escritorio, ya que esto puede provocar tensiones, dolores y molestias. La parte inferior de la espalda (lumbar) debe estar apoyada en la silla o en un cojín para que sentarse erguido no resulte incómodo o antinatural.

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El uso prolongado de ordenadores se ha relacionado con una serie de posibles problemas de salud, o «trastornos relacionados con la informática» (CRD). En esta sección se describen estos posibles riesgos para la salud y se ofrece una visión general de la normativa británica sobre equipos de pantalla de visualización de 1992, que incorpora a la legislación del Reino Unido la Directiva 90/270/CEE de la Unión Europea.

A lo largo de los últimos veinte años han surgido numerosas preguntas sobre los vínculos que pueden existir entre el uso de los ordenadores y la salud y seguridad de quienes los utilizan. Muchos reconocen que algunos efectos sobre la salud, como los dolores articulares y la fatiga ocular que se producen tras un largo periodo de tiempo acurrucado frente a una pantalla y un teclado, son una realidad. Sin embargo, sigue siendo problemático demostrar con cierto grado de certeza las repercusiones a largo plazo del uso del ordenador sobre la salud. Esto se debe, entre otras cosas, a que el uso generalizado del ordenador sigue siendo un fenómeno relativamente moderno, y a que los límites entre los ordenadores y otros dispositivos electrónicos siguen siendo difusos.

La legislación actual del Reino Unido, por ejemplo, deja claro que el uso de un ordenador no debe inducir un ataque a un epiléptico. Sin embargo, dado que también se acepta en el Reino Unido que ver imágenes de vídeo parpadeantes en un televisor puede inducir un ataque de este tipo, resulta inmediatamente obvio que tanto las orientaciones como la legislación actuales son inadecuadas. La actual normativa sobre equipos de visualización de 1992 se redactó en una época en la que no era posible ver una fotografía -y mucho menos una película o un programa de televisión- en un ordenador. Además, en aquella época aún no se habían detectado los riesgos para la salud asociados a los teléfonos móviles o a las redes informáticas inalámbricas. Por lo tanto, aunque a continuación se informa de la legislación y las orientaciones actuales sobre el uso de los equipos informáticos, también hay que recordar su contexto histórico.