Funciones de los medios de comunicacion

Teoría del cultivo

¿En qué se diferencia la comunicación de masas de la comunicación interpersonal? ¿Nos relacionamos con los medios de comunicación como lo hacemos con las personas? Para responder a estas preguntas, podemos analizar algunas de las características y funciones de la comunicación de masas. Una característica clave de la comunicación de masas es su capacidad para superar las limitaciones físicas presentes en la comunicación cara a cara. La voz humana sólo puede viajar hasta cierto punto, y los edificios y objetos limitan la cantidad de personas con las que podemos comunicarnos en cualquier momento. Mientras que una persona puede hablar en público y llegar a unas cien mil personas en uno de los estadios más grandes del mundo, sería imposible que una persona llegara a millones sin la tecnología.

Otra característica clave de la comunicación de masas en relación con otras formas de comunicación es su falta de riqueza sensorial. En resumen, la comunicación de masas recurre a menos canales sensoriales que la comunicación cara a cara. Mientras que el olfato, el gusto y el tacto pueden añadir contexto a una conversación durante una cena romántica, nuestra interacción con los mensajes de los medios de comunicación de masas se basa casi exclusivamente en la vista y el sonido. Debido a esta falta de inmediatez, los mensajes de los medios de comunicación suelen ser más impersonales que los mensajes cara a cara. Estar entre el público mientras un músico actúa es diferente a verlo o escucharlo en casa. Por último, los mensajes de los medios de comunicación de masas implican menos interactividad y más retraso en la respuesta que otros mensajes. La mayoría de los mensajes enviados a través de los medios de comunicación son unidireccionales. No tenemos forma de influir en un episodio de The Walking Dead mientras lo vemos. Podríamos enviar mensajes a los productores de la serie y esperar que se reciban nuestros comentarios, o podríamos gritar a la televisión, pero no es probable que ninguno de los dos influya en los responsables de enviar el mensaje. Aunque hay algunas características de la comunicación que se pierden cuando ésta se convierte en un medio electrónico, la comunicación de masas también cumple muchas funciones de las que hemos llegado a depender y esperar.

Función informativa de los medios de comunicación

163 Los medios de comunicación de masas y otras formas de tecnología de la comunicación tienen una enorme influencia a la hora de ayudar a formar la opinión pública y el sentimiento subyacente. Los periódicos, la televisión y la radio son fuentes importantes de información básica sobre otras personas y otros lugares, y esto puede ayudar a generar entendimiento si se presenta de manera justa, imparcial y no inflamatoria.

164 Los medios de comunicación son también un importante mecanismo de rendición de cuentas: plantean cuestiones importantes, como la corrupción, que de otro modo nunca se debatirían o abordarían públicamente. Los medios de comunicación también desempeñan un papel importante a la hora de estimular a los gobiernos para que tomen medidas en materia de política social: aunque las historias sobre los inmigrantes o los refugiados puedan reforzar los prejuicios en algunos sectores, también exponen los problemas que deben abordarse, por ejemplo, las malas condiciones de vida o la falta de acceso a los servicios, el estatus de ciudadanía de los inmigrantes, la respuesta de las comunidades locales a su asentamiento, etc.

165 Pero los medios de comunicación también pueden, en algunos casos, convertirse en un instrumento para la difusión de mensajes y valores falsos e incendiarios que no promueven el respeto ni el diálogo y la discusión bien templados. Los mensajes negativos pueden dividir a las comunidades y contribuir a perpetuar los estereotipos que alimentan la violencia.

Radio

En las décadas de 1940 y 1950 se empezó a investigar las funciones de los medios de comunicación de masas. Después de la Segunda Guerra Mundial, se extendió el interés por intentar comprender el impacto de los mensajes de los medios de comunicación de masas en la sociedad.

El interés por comprender los efectos de las comunicaciones de masas, especialmente sus consecuencias sociales y su impacto en el mantenimiento del orden social, dio lugar a un marco teórico denominado funcionalismo. El funcionalismo se centra en explicar los cambios lentos y evolutivos y no los cambios repentinos. Muchos teóricos han criticado la capacidad limitada del funcionalismo para ser utilizado únicamente en la investigación, evaluación y planificación de políticas. El enfoque del funcionalismo se centra en cómo la comunicación de masas sirve a la sociedad y no da cuenta de cómo los seres humanos interactúan con la comunicación de masas y construyen significados a partir de los mensajes. También se ha criticado el hecho de que se centre en el mantenimiento del orden social existente y no permita ningún cambio significativo.

Según Merton, las funciones de la comunicación de masas pueden ser manifiestas o latentes. Las funciones manifiestas son las consecuencias fácilmente observables y previstas de los medios de comunicación. Las funciones latentes, en cambio, se refieren a los impactos que no son tan fáciles de observar o que no son intencionados.

Medios de comunicación social

Harold Lasswell, profesor de política de Harvard, y Charles Wright, profesor de comunicación de la Universidad de Pensilvania, destacaron cuatro funciones de los medios de comunicación. Lasswell habló de tres y Wright, de una; Denis McQuail, profesor de Sociología de la Universidad de Southampton, Inglaterra, y más tarde profesor y director del Departamento de Comunicación de Masas de la Universidad de Ámsterdam, añadió dos funciones más.

Las seis funciones principales son la vigilancia del entorno; la correlación de las partes de la sociedad y la interpretación de los acontecimientos y los temas; la socialización y la transmisión del patrimonio cultural; el entretenimiento; la movilización; y la participación democrática.

Examinemos estas seis funciones, una por una. Todos queremos tener un mapa de nuestra rutina diaria y de los acontecimientos de nuestro entorno cercano o lejano. Los medios de comunicación se encargan en gran medida de elaborar este mapa. Johann Galtung, un erudito noruego, dijo una vez que «no hay nada tan regular, omnipresente y ubicuo como los medios de comunicación de masas».